Este estudio permite evaluar el flujo sanguíneo de la vena porta y de los vasos que irrigan el hígado. Se utiliza para analizar la circulación hepática y detectar alteraciones como obstrucciones, cambios en la velocidad del flujo o signos de hipertensión portal, siendo una herramienta clave en el seguimiento de enfermedades del hígado.

Requisitos: