¿Qué es el cáncer de estómago?
El cáncer de estómago, también conocido como adenocarcinoma gástrico, es una enfermedad que se origina en las células que recubren el interior del estómago y representa el tipo más frecuente de cáncer gástrico.
Aunque en sus etapas iniciales suele no presentar síntomas, a medida que progresa puede afectar la capacidad de alimentación y la función digestiva. El diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno son fundamentales para mejorar el pronóstico.
El adenocarcinoma gástrico constituye una de las principales causas de muerte por cáncer a nivel mundial. Su incidencia es especialmente elevada en países como Japón, Costa Rica y Chile, mientras que en Argentina se registran entre 4 y 10 casos cada 100.000 habitantes.
¿Cómo se desarrolla?
En muchos casos, el adenocarcinoma gástrico se desarrolla de forma progresiva a partir de lesiones precursoras en la mucosa del estómago. Generalmente, la evolución sigue esta secuencia:
- Gastritis crónica activa.
- Gastritis crónica atrófica.
- Displasia de bajo grado.
- Displasia de alto grado.
- Adenocarcinoma gástrico.
Este proceso suele ocurrir durante varios años, lo que resalta la importancia del seguimiento médico en pacientes con factores de riesgo.
Síntomas
En las etapas iniciales, el cáncer de estómago puede no producir síntomas. Cuando aparecen, los más frecuentes son:
- Dolor en la parte superior del abdomen ("boca del estómago"), similar al de una úlcera.
- Sensación de saciedad precoz.
- Dificultad para alimentarse.
- Dificultad para tragar, especialmente cuando el tumor compromete la unión entre el esófago y el estómago.
- Náuseas y vómitos.
- Sensación de plenitud por obstrucción de la salida del estómago (píloro).
- Pérdida de peso involuntaria.
- Disminución del apetito.
Ante la presencia de estos síntomas, especialmente si persisten en el tiempo, es importante consultar con un profesional.
Causas y factores de riesgo
Aunque no siempre es posible identificar una causa específica, existen factores que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de estómago, entre ellos:
- Infección por Helicobacter pylori.
- Antecedentes familiares de cáncer gástrico.
- Tabaquismo.
- Alimentación rica en alimentos salados, ahumados o procesados.
- Obesidad.
- Gastritis crónica o lesiones precancerosas del estómago.
- Edad avanzada.
Diagnóstico
El diagnóstico comienza con la evaluación clínica y el análisis de los antecedentes del paciente. Para confirmar la enfermedad y determinar su extensión, pueden indicarse distintos estudios, entre ellos:
- Endoscopia digestiva alta con toma de biopsias.
- Tomografía computada.
- Ecoendoscopia, en casos seleccionados.
- PET-CT, cuando está indicado.
- Estudios de laboratorio.
La información obtenida permite establecer el estadio de la enfermedad y planificar el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Tratamiento
El tratamiento del cáncer de estómago depende de la localización del tumor, su extensión y las condiciones generales del paciente.
En muchos casos, el tratamiento comienza con quimioterapia, con el objetivo de reducir el tamaño del tumor y aumentar las posibilidades de éxito de la cirugía. Posteriormente, puede realizarse la resección quirúrgica del tumor.
La cirugía utilizada para tratar esta enfermedad es la gastrectomía. Según la localización y la extensión del cáncer, puede realizarse:
- Gastrectomía subtotal, cuando se extirpa una parte del estómago.
- Gastrectomía total, cuando es necesario extirpar la totalidad del órgano.
En ambos casos, también se realiza la resección de los ganglios linfáticos cercanos y posteriormente se reconstruye el tránsito digestivo para permitir una adecuada alimentación.
Se trata de un procedimiento de alta complejidad que requiere experiencia quirúrgica y un abordaje multidisciplinario especializado.
Seguimiento
Una vez finalizado el tratamiento, el seguimiento médico es fundamental para detectar de forma temprana una posible recurrencia y evaluar el estado general del paciente.
Habitualmente incluye:
- Controles clínicos cada cuatro meses durante el primer año, cada seis meses durante el segundo y tercer año, y luego anuales.
- Evaluación del estado nutricional, la presencia de dolor y otros síntomas digestivos.
- Determinación periódica de marcadores tumorales (CEA y CA 19-9).
- Tomografía computada anual durante los primeros tres años, cuando está indicada.
- Endoscopia digestiva alta ante la sospecha de reaparición de la enfermedad.
La frecuencia de los controles puede variar según las características de cada paciente y el criterio del equipo tratante.
Prevención
Si bien no todos los casos pueden prevenirse, algunas medidas ayudan a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de estómago:
- Mantener una alimentación saludable, rica en frutas y verduras.
- Reducir el consumo de alimentos salados, ahumados y ultraprocesados.
- No fumar.
- Mantener un peso saludable.
- Diagnosticar y tratar oportunamente la infección por Helicobacter pylori cuando esté indicada.
- Realizar controles médicos ante síntomas digestivos persistentes o factores de riesgo.
Otros tumores del estómago
Abordaje en el Hospital Privado Universitario de Córdoba
En nuestro Hospital, el tratamiento del cáncer de estómago se desarrolla mediante un enfoque integral y multidisciplinario. Cada paciente es evaluado por un equipo conformado por cirujanos especialistas, oncólogos, gastroenterólogos, especialistas en diagnóstico por imágenes, anatomía patológica, nutricionistas y otras disciplinas, con el objetivo de definir la estrategia terapéutica más adecuada para cada caso.
Nuestro equipo cuenta con experiencia en la realización de gastrectomías por técnicas de cirugía mínimamente invasiva, incluyendo videolaparoscopía y cirugía robótica, cuando las características del paciente y de la enfermedad lo permiten. Estos abordajes, junto con los avances en anestesia, cuidados perioperatorios y tratamiento oncológico integral, permiten ofrecer procedimientos seguros y favorecer una recuperación más rápida.
