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Hepatocarcinoma

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¿Qué es el hepatocarcinoma?

El hepatocarcinoma, también conocido como carcinoma hepatocelular, es el tipo más frecuente de cáncer primario del hígado. Se origina en las células hepáticas y suele desarrollarse en personas con enfermedades hepáticas crónicas, como la cirrosis, la hepatitis B o la hepatitis C.

El hígado cumple funciones esenciales para el organismo, como el procesamiento de nutrientes, la eliminación de toxinas y la producción de proteínas necesarias para la coagulación y otros procesos metabólicos. Cuando aparece un hepatocarcinoma, es fundamental realizar un diagnóstico temprano y una evaluación especializada para definir la estrategia terapéutica más adecuada.

Síntomas

En sus etapas iniciales, el hepatocarcinoma puede no producir síntomas. A medida que la enfermedad progresa, pueden aparecer:

  • Dolor o molestias en la parte superior derecha del abdomen.
  • Pérdida de peso involuntaria.
  • Disminución del apetito.
  • Cansancio o debilidad.
  • Sensación de distensión abdominal.
  • Ictericia (color amarillento de la piel y los ojos).
  • Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis), especialmente en pacientes con cirrosis.

Ante la presencia de estos síntomas, especialmente en personas con enfermedades hepáticas crónicas, es importante consultar con un especialista.

Causas y factores de riesgo

El hepatocarcinoma suele desarrollarse sobre un hígado con enfermedad crónica. Los principales factores de riesgo son:

  • Cirrosis hepática.
  • Hepatitis B crónica.
  • Hepatitis C crónica.
  • Hígado graso asociado a obesidad o diabetes.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Hemocromatosis y otras enfermedades hepáticas hereditarias.
  • Exposición a aflatoxinas, en algunas regiones del mundo.

Las personas con estos factores de riesgo requieren controles periódicos para favorecer el diagnóstico precoz.

Diagnóstico

El diagnóstico combina la evaluación clínica con estudios de laboratorio y diagnóstico por imágenes.

Según cada caso, pueden indicarse:

  • Análisis de laboratorio.
  • Dosaje de alfa-fetoproteína (AFP), cuando está indicado.
  • Ecografía abdominal.
  • Tomografía computada multicorte.
  • Resonancia magnética con contraste.
  • Biopsia, en casos seleccionados.

Estos estudios permiten confirmar el diagnóstico, determinar la extensión del tumor y evaluar el estado funcional del hígado para definir el tratamiento más adecuado.

Tratamiento

El tratamiento depende del tamaño y la cantidad de tumores, del funcionamiento del hígado y del estado general del paciente.

Las alternativas terapéuticas pueden incluir:

  • Cirugía (hepatectomía).
  • Ablación por radiofrecuencia o microondas.
  • Quimioembolización transarterial (TACE).
  • Terapias sistémicas.
  • Trasplante hepático, en pacientes seleccionados.

La hepatectomía constituye uno de los tratamientos con intención curativa cuando el tumor puede resecarse. Consiste en la extirpación de la porción del hígado afectada por el tumor, preservando el tejido sano. Gracias a la capacidad regenerativa del hígado, el órgano puede recuperar gran parte de su función luego de la cirugía.

Cuando la resección no es posible, el equipo multidisciplinario evalúa otras alternativas terapéuticas o la indicación de trasplante hepático, según las características de cada paciente.

Prevención

Aunque no todos los casos pueden prevenirse, algunas medidas ayudan a disminuir el riesgo de desarrollar hepatocarcinoma:

  • Vacunarse contra la hepatitis B.
  • Diagnosticar y tratar oportunamente las hepatitis virales.
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol.
  • Mantener un peso saludable.
  • Controlar la diabetes y el hígado graso.
  • Realizar controles periódicos en pacientes con cirrosis u otras enfermedades hepáticas crónicas.

La vigilancia mediante ecografías y otros estudios en personas de riesgo permite detectar tumores en etapas tempranas, cuando existen mayores posibilidades de tratamiento curativo.

Abordaje en el Hospital Privado Universitario de Córdoba

En nuestro Hospital, el tratamiento del hepatocarcinoma se realiza mediante un enfoque integral y multidisciplinario. Cada paciente es evaluado por especialistas en cirugía hepatobiliopancreática, hepatología, oncología, diagnóstico por imágenes, anatomía patológica y otras disciplinas, quienes diseñan un plan terapéutico personalizado según las características del tumor y la función hepática.

Nuestro equipo posee una amplia experiencia en cirugía hepática de alta complejidad, con más de 500 hepatectomías realizadas, de las cuales más de 200 fueron efectuadas mediante técnicas mínimamente invasivas, incluyendo videolaparoscopía y cirugía robótica. Estos abordajes, junto con los avances en anestesia, cuidados intensivos y tratamiento oncológico integral, permiten ofrecer procedimientos seguros, favorecer una recuperación más rápida y obtener excelentes resultados.

La experiencia del equipo y el volumen de cirugías realizadas constituyen factores estrechamente relacionados con los resultados quirúrgicos y la seguridad del paciente.